No iba a
escribir ahora sobre esto, pero hace unos días ocurrió lo de los periodistas
baleados en Virginia y el tema de las armas y los tiros volvió al centro de la
escena en EEUU. Como lo viene haciendo espasmódica y periódicamente cada dos o
tres meses desde que vivo aquí: con intensidad y brevedad, con discusiones
castradas desde el comienzo y con toda la puerilidad con que en este país se discuten
algunos temas.
Se calcula
que en este país hay entre 290 y 320 millones de armas. Atenti: entre 0.9 a 1
arma por habitante. Obvio, el promedio no es el mejor estadístico para el caso:
hay gente con muchas armas y otras con ninguna. Pero lo que importa es el
número global, que es indicador de otra cosa: la pasión gringa por las armas y
la facilidad pasmosa con que se accede a ellas. Literalmente: cualquiera accede
a un arma, sin demasiados controles. Y, por supuesto, hay detrás de todo este
gran negocio un lobby ( La NRA, asociación nacional del rifle, que impide los controles, que se niega a que haya un registro de tenedores de armas) y un discurso muy potente que hace que millones de
gringos crean que tener un arma es una forma de vivir más seguros. O que crean
que poder comprar armas es una forma de la libertad. O que la constitución se
hizo para que ellos puedan tener un fusil a repetición. En fin, las
estadísticas (de acá, no de otro lado) indican que 1) más del 99% de los tipos
que tienen armas no pueden utilizarlas cuando llega ese asalto o robo de sus
fantasías cinematográficas, 2) que si las usan, en realidad incrementan el
riesgo de vida de ellos mismos y sus familias, 3) que otros países con iguales índices
de desarrollo que EEUU (Europeos, Australia, Canadá, por decir algunos) tienen
tasas de homicidio varias veces mas bajas que EEUU, 4) que EEUU tiene tasas de
homicidios comparables con algunos países de América Latina (Argentina,
Uruguay, por ejemplo, mas o menos 5 cada 100.000 habitantes, 5) que el numero
de accidentes por armas de fuego es altísimo también, 6) esto no es estadística,
pero están dando una imagen tremenda ante el mundo y parece chuparles un huevo.
La famosa
excusa constitucional se basa en la segunda enmienda, del famoso Bill of Rights
(carta de derechos), que daba derecho a los habitantes a portar y usar armas,
como una defensa contra eventuales agresores externos o ante la opresión del
Estado. El detalle es que la famosa enmienda es de 1792, un tiempo distante de
un país joven y débil, que se veía amenazado por todas partes. Hoy, siendo la primera
potencia militar del mundo con casi la mitad del gasto militar mundial, todo
esto se vuelve ridículo, para todos menos para los gringos, claro.
Seguiré con
este tema, contando algunas experiencias particulares.
Si alguien
tiene ganas de escucharme, hace unos días unos amigos de Radio Nacional Neuquén
me llamaron para hacerme una nota y hablar un poco de este tema: link